¿Cómo empieza el proceso de investigación? ¿Por qué los relojes giran hacia la derecha? ¿Podría ser de otra manera? ¿Por qué somos más altos por la mañana que por la noche? ¿Por qué el cielo es azul? ¿Cómo se produce la harina?
Los invitamos a poner en suspenso el ritmo habitual de nuestras rutinas y a hacer misterioso lo que hasta hace un momento nos parecía obvio y familiar.
¿De dónde provienen los objetos que habitualmente usamos?
Muchos procesos de investigación se basan en que cualquier cosa, aparentemente sencilla de explicar, se puede problematizar. La historia de la investigación científica y tecnológica, no es ni más ni menos que la historia de las muchas preguntas que varones y mujeres indagadores se hicieron en todos los tiempos y lugares.
A veces, problematizar la realidad nos incomoda, nos desinstala y terminamos diciendo: “No sé, aquí las cosas siempre se han hecho así”.
Paso a paso
Proponemos un ejemplo de nuestra vida cotidiana que muestra una forma intuitiva de proceder que puede compararse con los métodos utilizados por los científicos:“Pulsás el control remoto pero el televisor no se enciende. Repetís la operación varias veces y nada. Intentás cambiar las pilas, pero no funciona. Probás directamente con los botones del aparato, pero sigue sin funcionar. Comprobás si está conectado, y lo está. Entonces comprobás si encienden las luces de la habitación y no se encienden; tampoco en otras habitaciones. Sospechás que el problema está en el tablero general, vas a inspeccionarlo y el disyuntor saltó. Reconectas y todo funciona...” Este proceso sigue una estrategia que se asemeja al método científico y sirve para ilustrarlo de forma sencilla:
-Observación: detectas el problema de que no funciona la TV
-Hipótesis: quizás no apreté bien los botones del control remoto o no apunté bien a la TV.
-Predicción: si la hipótesis es cierta y aprieto tres veces los botones, dirigiendo bien el control remoto, se debería encender la TV.
-Verificación: realizo la prueba, pero no se enciende la TV, es decir, no se confirman mis predicciones. Esto provoca volver al inicio y buscar una nueva hipótesis en base a las observaciones derivadas del fallo de mis predicciones: he comprobado que el problema no está en los botones del control remoto ni en la posición de éste.
-Predicción: cambio las pilas por otras nuevas y tiene que funcionar la TV.
-Verificación: las cambio y sigue sin funcionar.Como consecuencia y con la información adicional observada (que tampoco son las pilas), vuelvo al inicio para generar otra nueva hipótesis. Y continúo este proceso de construcción de hipótesis y verificación.
Con mucha frecuencia, en la vida cotidiana construimos explicaciones (teorías) para todo lo que vemos o damos por supuesto. Es análogo a lo que ocurre en ciencia y en la tecnología. Este tipo de procedimiento suele aplicarse a la resolución de problemas técnicos, entendido como “ensayo y error”.En el aula se pueden plantear actividades que incluyan la exploración del mundo natural y social (propiedades, procesos, cambios, etc.), la observación de objetos, de seres vivos, de fenómenos naturales (en forma directa o indirecta a través de diversos soportes: videos, laminas, fotos, dibujos, etc.), la búsqueda de información (a partir de diferentes fuentes: libros, revistas, lecturas mediatizadas, a través de informantes, videos, programas informáticos, etc.), como punto de partida para definir el tema/problema que motiva la investigación, o para el desarrollo de innovaciones técnicas.Quizás puedan interpelarnos nuestras vivencias más comunes, lo que comemos, lo que escuchamos.
Los invitamos a explorar estos enlaces:
Hacer ciencia
Históricamente hubo distintos “modos de hacer ciencia”, más allá de todos los cambios en este hacer a lo largo de la historia, es necesario destacar que todo proceso de investigación parte de una interrogación, que para resolverla exige cierto tipo de trabajo sistemático. Esta sistematicidad le otorga validez a la investigación, pero esto no debe llevarnos a pensar que existe un único modo o procedimiento para concretarlo. Con respecto a la formulación de “hipótesis” o “preguntas de investigación”, el planteamiento del problema, los distintos momentos del proceso, otras consideraciones sobre el marco teórico, conceptos básicos acerca de la investigación y de la estadística para tratamiento cuantitativo de los datos, definición de las variables y su tratamiento, y características de la investigación cualitativa (para aquellas investigaciones que lo consideren necesario), hacemos algunos aportes.
Aprender a Pensar
Es posible que alcance con dirigir la atención hacia algunos aspectos de la realidad para expresarnos, describiéndola o explicándola. Y aquí será importante hacernos conscientes de que nuestros modos de descripción o aseveración se sustentan en el conjunto de significados que acuñamos al ir viviendo. Es decir que esta aproximación al fenómeno, al cual le damos “entidad” porque le otorgamos existencia, está sustentada por las siguientes dimensiones:La percepción del mundo a través de nuestros sentidos, la interpretación de esta percepción a través de nuestros modelos mentales y su comunicación mediante un lenguaje. Estas dimensiones son las que promueven la existencia de distintos paradigmas que nos dan la oportunidad de “mirar lo mismo… y ver otra cosa”. (04 power “Paradigma, para qué”)
Hacer tecnología
Cuando las personas o las organizaciones intervienen en una situación con la intención de modificarla a través de su acción y lograr así un propósito estamos en presencia de una intervención técnica. Para lograrlo recurren a un conjunto de medios que denominamos técnicas. Es tarea propia de la tecnología entender la naturaleza de las técnicas, comprendiendo a ellas como unidades complejas que no consisten sólo en procedimientos eficaces, sino que estos son inseparables de los soportes (humanos o animales), artefactos (herramientas, instrumentos, máquinas) y conocimientos puestos en juego. En el sencillo caso de la técnica de cebar mate consideramos como- soporte: el cebador;- artefactos: mate, bombilla, pava…;- procedimientos: llenar la pava con agua, ponerla sobre la hornalla, encenderla, agregar yerba al mate…- conocimientos: proporción de yerba y azúcar en el mate, orden en que se agregan, temperatura a la que calentar el agua, etc.
En las intervenciones técnicas suelen observarse dos fases: una estratégica y otra instrumental. La fase estratégica refiere a las consideraciones previas a cualquier acción efectiva. La fase instrumental refiere a la acción material sobre la realidad. Si queremos fabricar una silla, por ejemplo, la fase estratégica incluye consideraciones como realizar un plano o bosquejo de la idea, decidir qué material utilizar, qué partes fabricar primero, cómo achicar los costos con ahorro de material, tiempo, etc. La fase instrumental consiste en la construcción efectiva de la silla, prueba, correcciones.
Cuando la intervención técnica es realizada por personas comunes, sin especialización ni estructuras de producción no tiene un carácter marcadamente sistemático y racional. En cambio, cuando existe un contexto productivo o de investigación reflexiva y sistemática, estamos en presencia de un proyecto tecnológico y estas fases se desarrollan en base a criterios de eficiencia y valoraciones que se orientan a decisiones acerca de reemplazar, por ejemplo, a un procedimiento por otro o a una persona por una máquina.
En el siguiente enlace proponemos un sencillo bosquejo de proyecto tecnológico para los primeros cursos de escuela primaria.
Determinación de un producto
En cuanto a los conocimientos puestos en juego, podemos decir que todo conocimiento técnico surge de comportamientos técnicos conocidos, lo que implica que la investigación tecnológica no es una aplicación de saberes sino una redescripción de lo conocido y, eventualmente, su superación. Esto es muy importante, ya que, además de mostrarnos a qué tipos de saberes refiere la tecnología, permite asegurar que existe un paso que va desde el comportamiento técnico al razonamiento técnico, propio del tecnólogo.Para profundizar click AQUÍ
Un termómetro clínico puede estudiarse en biología, porque interesa estudiarlo como uno de los componentes de las técnicas que emplean los biólogos en la investigación. Sin embargo,no se interesa por comprender el funcionamiento del termómetro clínico. Le interesa destacar, por ejemplo, si un ser vivo mantiene su temperatura constante o no y por qué en física, el termómetro interesa, en parte como técnica, para investigar fenómenos vinculados con el calor y también para tomar como ejemplo en el análisis de la dilatación de las sustancias por efectos del aumento de la temperatura. En este caso, "termómetro" no es el contenido conceptual sino conceptos tales como temperatura, dilatación, coeficiente de dilatación, etc.En cambio en Tecnología, a pesar de que un fabricante de termómetros deba conocer esos conceptos y leyes, interesa enunciar como contenido conceptual más general el de la estructura funcional del termómetro para relacionarla con la estructura funcional de los restantes instrumentos de medición, dentro de un enfoque en cierto sentido, sintáctico.La estructura funcional es, precisamente, el homólogo en el artefacto de la organización de las acciones que le dio lugar. En el caso del termómetro clínico podemos distinguir las siguiente funciones situadas entre el entorno y el sujeto: un sensor (de mercurio en este caso, pero que no tiene importancia en cuanto material y que "traduce" o "codifica" un estímulo para transformarlo en un dato para el que lo lee), un amplificador (materializado en el tubo capilar que permite percibir la pequeñísima dilatación del mercurio) registrador,que nos permite "leer el dato" y, además, una función de memoria materializado en un estrangulamiento del tubito capilar. Recuerde que si no sacudimos al termómetro al acabar de usarlo mantendrá, para siempre, ese valor registrado.









