Ante la variedad de temas/problemas que se presentan como objeto de investigación cada año, se propone una instancia que permita percibir la unidad en la diversidad para comprender mejor la particularidad del objeto en estudio y avanzar por sobre la disociación propia de los métodos clásicos de conocer, hacia una perspectiva compleja que nos permita integrar.
Hemos elegido, entonces, como eje organizador de esta mirada común, el concepto de ritmo.
Consideraciones acerca del ritmo y del movimiento
Ritmo y movimiento son dos conceptos que atraviesan la mayoría de las disciplinas del conocimiento y la experiencia humana ya que se verifican en cualquier objeto o sistema sometido a la periodicidad y al cambio. En tal sentido son asociables al mundo físico-biológico y a diferentes categorías de abstracciones. Sistemas naturales y culturales se ven asociados a estos conceptos que se han tomado como eje en esta edición de la Feria.
El ritmo como concepto amplio y no únicamente reducido a la música y la danza -ni a la literatura, al cine, la arquitectura o a las artes visuales-, se expande a todos los niveles de nuestra experiencia ya que está asociado a todo acontecimiento o suceso del que pueda observarse una periodicidad en su ocurrencia. La subsistencia de los seres vivos depende de los intercambios de materia, energía e información con su entorno, los que a su vez marcan un ritmo.
Ver más información AQUÍ
Los mensajes que provienen del medio, yuxtapuestos y variables, pueden seleccionarse y transformarse en series constantes debido a la organización de nuestro sistema nervioso. Esto es posible por la manifestación persistente de patrones de comportamiento, juegos interaccionales que danzan rítmicamente haciendo aparecer distintas totalidades como por ejemplo los seres vivos, los seres vivos con autoconciencia, la capacidad para hablar y habilidad para interpretar símbolos, las organizaciones sociales, los sistemas de valores y las creaciones artísticas.
-
Desde
los largos períodos que observan los movimientos cósmicos o geológicos hasta
los sucesos ondulatorios y vibratorios de alta frecuencia;
-
desde
los ciclos biológicos hasta los períodos históricos y sociales, signados a su
vez por la periodicidad ideológico-política, económica y demás consecuencias en
la cultura;
- pasando por los ciclos estacionales y climáticos y por una lista interminable de fenómenos, la idea de ritmo está presente siempre como una consecuencia de la relación de ocurrencia de los sucesos en función del tiempo.
Inseparable del ritmo, el movimiento resulta un concepto expansivo cuya primera noción inherente al mundo físico ofrece diversidad de analogías. Movimiento y quietud, resultan siempre nociones relativas y dependientes del sistema de referencia desde el que estemos observando
Viaje a la Relatividad from Ciento Volando on Vimeo.
Movimiento involucra cambio (de situación, de
condición, de estado, de modo, etc.). El universo sensible es perceptible a
través de los cambios: desde la dimensión ínfima de algunos hasta las tremendas
convulsiones individuales y comunitarias (el dolor, el placer, las migraciones,
la guerra). Las diferentes disciplinas
del conocimiento humano pueden dar cuenta de estos conceptos,
exponerlos, medirlos, relacionarlos, etc.
Movimiento y conocimiento han sido dos términos
inseparables que vinculan el impulso que arrastró a sus viajes a Marco Polo,
con la labor de un biotecnólogo actual, las especulaciones de un filósofo o el
retroceso de un pintor alejándose de la tela para tener otra perspectiva de su
obra.
El conocimiento humano en su totalidad puede entenderse como una sucesión de paradigmas condenados a la ruptura y a la sustitución. ¿Qué significa esto?
Mediante
el movimiento productivo logró imponer su
dinámica al entorno natural y transformarlo, y sobre esa misma idea orientar su
propia energía individual y social.
|
El agricultor interpreta los ritmos de la naturaleza
cuando elige en qué suelos sembrar, qué cultivar, en qué estaciones hacerlo,
pero a su vez le imprime su propio ritmo cuando rompe la tierra, selecciona
las herramientas, elige las variedades de semilla, programa su calendario de
trabajo... Todo esto implica cambios con los que él, desde su
lógica productiva, transforma lo que la
naturaleza le da… |
Mediante el movimiento
ritual estableció sus vínculos con los símbolos. En el juego y el deporte
transfiguró hacia universos simbólicos las acciones reales y míticas mediante
las que se dirimían las disputas humanas o divinas y recreó las peripecias de
su vida, las guerras, la cacería, la muerte.
Hacia esos mismos universos y con idénticos motivos se proyectó mediante el acto de la creación artística. En la danza conservó el carácter ritual del movimiento y le asignó una finalidad estética y poética, desde los atavismos de su propia animalidad hasta el rigor ceremonial con que invoca a la divinidad o se une al movimiento del cosmos.
Sucede que no advertimos la totalidad ni la profundidad de todos los movimientos que se producen a nuestro alrededor y en nuestro interior. La tierra gira sobre su eje y alrededor del sol a altísimas velocidades, que son imperceptibles para nosotros. El universo cambia y se transforma permanentemente, sin embargo el proceso total de estos cambios nos supera (ya que se trata de siglos, incluso milenios). Todo está en cambio y en movimiento a nuestro alrededor, pero tenemos percepciones diversas acerca de ellos; pues así como hay cambios veloces y significativos, existen otros más imperceptibles, más lentos, incluso cambios que no alcanzamos a registrar en su totalidad.
Cambiamos al crecer, “envejecemos diariamente”, pero sólo nos damos cuenta de esto con el paso de los años. Pero así como todo está sujeto al cambio y al movimiento, también el modo en que esto se desarrolla a lo largo del tiempo y del espacio da cuenta de las permanencias, de que todos los cambios tienen un ritmo, pues hay duraciones, periodicidades, recurrencias, cadencias, compases, que son diversos y múltiples.
Meneo,
conmoción, agitación, sacudida, vibración, convulsión, oscilación, ajetreo,
temblor, ondulación, inestabilidad…
Es
a través del ritmo como percibimos movimiento, circulación, traslación,
tránsito, velocidad, celeridad. Cambio, variación…reposo, lentitud…
En
todas las ciencias, el ritmo
caracteriza las dinámicas de movimiento
de los procesos que la disciplina particular aborda.
El
propósito es
·
promover una mirada reflexiva y crítica del
propio proceso de investigación que otorgue significado no solo a los
resultados de la misma, sino también a lo realizado.
·
descubrir e interpretar el ritmo en
el objeto, promoviendo el sentido de unidad, que este abordaje distinto y
original le proporciona al proyecto.
De esta manera podemos abordar dentro y desde nuestras aulas, la exploración de aquello que nos asombro, nos des-instalo, intentando involucrarnos con una mirada curiosa y desafiante a la vez: des-velar el ritmo y el movimiento…
Rescatar
lo esencial de lo aprehendido es otorgar vida al acontecimiento de explorar, de
investigar...
“…la interpretación del sentido
y los significados que los actores atribuyen a la investigación, a la
experiencia vivida, en un contexto de interacciones sujeto-sujeto, con un
compromiso importante de los investigadores con la transformación y el
desarrollo de la reflexividad”. Proponemos al investigador como el principal
instrumento de investigación. Serán el juicio, la sensibilidad y la competencia
(profesional) del investigador, los
mejores e insustituibles instrumentos para captar la complejidad y polisemia de
los fenómenos educativos, así como para adaptarse con flexibilidad a los
cambios”.
El
relato de una reflexión transversal a la investigación atenderá esta dimensión
subjetiva que es fundamental para la misma. Un carácter de signo, en cuanto los
sujetos participantes atribuyen “significados” a los escenarios en que se
encuentran, a los otros sujetos y objetos con los que interactúan y a las
prácticas que desarrollan.
Escribamos un relato sobre la participación y experiencias vividas en la exploración/investigación, recuperando (en la carpeta de campo) fundamentadamente aquellas que resultaron significativas, no como algo separado de la investigación, sino como una reflexión desde la misma. Hacer comunicable esta percepción implica entender al proceso de investigación como un fenómeno educativo en sí mismo.
Pérez Gómez, A., (1994) Comprender la naturaleza en la escuela. Modelos Metodológicos de investigación educativa. En Gimeno Sacristán, J. y Pérez Gómez. Comprender y transformar la enseñanza. Madrid:Morata.
Des-velar el ritmo y el movimiento…
Un posible recorrido para trabajar la investigación, desde el ritmo, en el aula:
1º Recorrido: a, b, c y d. Que va de lo general a lo particular, se trata de una deducción y se recomienda para que la trabaje el docente con la finalidad de adquirir herramientas para guiar a los alumnos en la percepción del ritmo. La sistematización de las tareas es crucial para que puedan encontrar un ritmo.
2º Recorrido: A, B, C, y D. Que va de lo particular a lo general, se trata de una inducción. A partir de prestar mucha atención a lo que sucede en el trabajo cotidiano en el aula se pretende llegar a explicitar los momentos en los que, haciendo analogías, se puedan percibir los modos rítmicos de aquello que está investigando.
Vamos a girar nuestra atención desde la investigación que
estamos haciendo hacia nuestra vida cotidiana y nuestras relaciones
interpersonales.
Pensemos en “la pauta que conecta…”
Gregory Bateson se preguntaba “¿por qué
los establecimientos educativos no enseñan nada acerca de la pauta que conecta?”
¿Por
qué no enseñar además de anatomía descriptiva, la pauta que conecta el húmero
del antebrazo al fémur del muslo, los carpianos de la muñeca a los tarsianos
del pie, por qué no enseñar a pensar en términos de homología, es decir de
semejanza formal que sea evidencia de una relación evolutiva? Se considera que
homología y analogía son procesos mutuamente imbricados.
¿Por
qué no enseñar, además de conceptos y ecuaciones sobre energía o calor,
herramientas para encontrar la pauta que conecta todos los fenómenos de
transferencia de materia y energía en el universo? ¿Por qué la termodinámica
nos dice que nunca podremos fabricar una máquina que funcione indefinidamente
por sí sola, un móvil perpetuo?
Edgar
Morin dice que es necesario promover un conocimiento no fragmentado, que
permita ver la multiplicidad de relaciones entre las partes y las totalidades y
que para comprender la complejidad
que se manifiesta debemos acceder a
herramientas que estimulen la capacidad para preguntar, conectar e integrar.
Un
conocimiento no fragmentado nos lleva a la idea de “totalidad”.
La
totalidad no excluye los opuestos, los integra. Muchos pensaron que Einstein se
oponía a la teoría clásica de Newton porque sus conclusiones aparentemente la
contradecían. En verdad Einstein integra toda la mecánica clásica y la completa
para las partículas que se mueven a la velocidad de la luz. Einstein
halló un nuevo ritmo.
Si
lo vemos así, estamos viendo totalidad, una totalidad compleja.
Pero, ¿qué es lo complejo?
Podemos comenzar por decir aquello que no es, y
así, por ir limpiando el camino, ir acercándonos a comprender de qué se trata
esta mirada del mundo, de las cosas, de nosotros y de nuestras escuelas.
No es lo complicado, turbio, o difícil de
entender, y se relaciona, a la vez que se diferencia, de lo simple.
Es importante pensar la complejidad como “lo
tejido junto”. Un entretejido que se muestra y se esconde a la vez, que podemos
percibir como partes interdependientes que se nos presentan integradas en un
todo y que nos muestran un ritmo.
En esta propuesta abordaremos la noción de ritmo
en sentido amplio como “la pauta que conecta”, para posibilitarnos ver el ritmo
de las totalidades que tenemos ante nosotros.
Pensemos otro ejemplo:
Aquí
vemos cómo el cambio ocurrido en una parte genera cambios en otra parte del
mismo sistema, fenómeno que, aunque se represente como un círculo, se trata de
un bucle, es decir, que las acciones representadas en este círculo se repiten
muchas veces en un lapso de tiempo dado. Tienen un ritmo.
Si
supiéramos de antemano la cantidad de agua que debemos beber, con una sola
acción quedaría reconstituido el equilibrio. En cambio, de manera casi inconsciente,
testeamos minuto a minuto cuánta sed tenemos hasta que, una vez satisfechos,
dejamos de beber.
Analogía:
La
totalidad es aquel atributo del sistema que nos dice que no es posible sumar
los constituyentes.
|
“Una
clase” es algo más que un amontonamiento de alumnos y docente dentro de un
aula. La totalidad nos dice que una clase tiene una organización que la
caracteriza y queda definida fundamentalmente por los procesos de
realimentación que se desarrollan a través de las interacciones entre las
personas involucradas, y tiene una organización que hace que no confundamos
la clase con otra situación. |
De
todos modos las personas relacionadas añaden al equipo de trabajo
características de diferente nivel que no son explicables a partir de las
características de cada uno de ellos aislados y que le confieren a la clase el
atributo de totalidad y le dan un ritmo.
Muchas notas sueltas no hacen una sinfonía.
Podemos considerar al ritmo miembro de la categoría de “conceptos
estructurantes, nociones con alto poder de integración multidisciplinar que
permiten armar redes de relaciones, de modo que actúen como un elemento
organizador de un conjunto de conceptos, procedimientos y actitudes.









